Divorcio y casa-nido: ¿Por qué no es conveniente?

Divorcio y casa-nido: ¿Por qué no es conveniente?

En un divorcio o separación con hijos menores son muchas las cuestiones a decidir y en este post vamos a tratar un tema que se plantean muchos progenitores ante la ruptura matrimonial: la custodia compartida con casa nido.

¿QUÉ ES LA CASA-NIDO?

El sistema de custodia compartida en la modalidad de casa-nido consiste en atribuir el uso de la vivienda familiar a los hijos menores, que residirán en la misma de forma permanente, siendo los progenitores quienes se alternarán en ella durante el periodo de convivencia que les corresponda disfrutar de los hijos, según establezca la sentencia judicial.

Sí, parece un sistema aparentemente sencillo pero ojo, no es oro todo lo que reluce, y a la larga la custodia compartida bajo el mismo techo puede traerte grandes quebraderos de cabeza. Por ello, la doctrina y opinión mayoritaria cada vez son más reticentes a su aplicación.

¿CUÁLES SON LOS INCONVENIENTES DE LA CASA-NIDO?

1.- Conflictos en el día a día.

Muchas parejas deciden optar por este sistema porque su relación es razonablemente buena tras la ruptura y no les importa turnarse en el uso de la que fue su vivienda familiar. Pero con el paso del tiempo surgen problemas. Que si yo deje la casa más limpia que tú, que hay que arreglar la lavadora, que la nevera la dejaste vacía, que me he encontrado pertenecías de tu “amiguito/a” en el dormitorio etc.

En definitiva, estos conflictos diarios incrementarán el clima de tensión entre los progenitores que acabará repercutiendo negativamente en sus hijos.

2.- Coste económico de la casa-nido.

Si ambos progenitores se van a alternar en el uso de la vivienda familiar,  es necesario que cada uno de ellos disponga a su vez de otra casa para vivir los períodos de tiempo que no le corresponda estar con los menores en la vivienda familiar.

Además, es muy habitual que sobre la casa familiar pese una hipoteca que ambos tendrán que continuar pagando junto con todos los demás gastos que la vivienda lleva aparejados como IBI, agua, luz, comunidad etc. En definitiva, hay que mantener 3 viviendas.

¿QUÉ ALTERNATIVAS EXISTEN?

  • Atribuir el uso de la vivienda familiar al progenitor que en el momento de establecerse dicha custodia esté más necesitado de protección, pero con un límite razonable de duración en el caso de que la vivienda sea de ambos progenitores.
  • Liquidar la casa común y que cada una de los progenitores se provea de su propia vivienda, siendo la opción más aconsejable cuando las partes tienen recursos para poder hacerlo.

CONCLUSIÓN

Ambos progenitores pueden solicitar la casa-nido en el convenio regulador pero es conveniente que sopesen las ventajas y los inconvenientes, ya que si bien es cierto que este sistema no altera el entorno habitual de los hijos, no es recomendable cuando atendiendo a las características personales de cada progenitor se ve, claramente, que no pueden ambos o uno de los dos, costear una vivienda para ellos, más la vivienda familiar, además de generar multitud de problemas a los progenitores para poder rehacer su vida.

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